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jueves, 1 de junio de 2017

Diario en gira V. E cala il sipario.

31 de mayo de 2017. 18:40 horas.

Si, lo sé; lo primero que tengo que hacer es pediros disculpas. Demasiado tiempo de la última entrada de, lo que se supone, era el diario de la gira 2016-2017 de Cabaret.
No tengo excusa, y no lo intentaré, pero si os diré que hacer un diario de una gira de un espectáculo de estas características, es inevitablemente hablar de monotonía. Quizá por eso en parte haya tardado todo este tiempo en acudir a esta cita, que en principio me había propuesto como rutinaria, pero que no he podido mantener. Seguramente la falta de talento y de disciplina hacen que esté sin escribir más tiempo del que debería. Pero no dejo de contemplar, os lo aseguro.

Creo recordar que os dejé en octubre, en Murcia. Después hemos tenido un buen puñado de ciudades; Manresa, Pamplona, Jaén, San Cugat, Elche, Bilbao, donde estuvimos un mes, y de forma divertida asistimos unos cuantos compañeros al estreno de Rogue One, -una historia de Star Wars-: Resulta que queríamos ir lo antes posible, y el único cine que coincidía, por muy poco tiempo, con nuestro horario, estaba bastante apartado del Teatro Arriaga, donde trabajábamos. Así que al terminar la función tuvimos que coger varios taxis, sincronizando nuestras rutas a través de los teléfonos móviles, y en una carrera digna de los Pods de Tatoine, llegar corriendo a Barakaldo, que es donde estaban los cines objeto de nuestro galáctico deseo. Llegamos con un pequeño margen que nos permitió respirar hondo para disfrutar de la entretenidísima película.

Seguimos nuestro periplo cabaretero en Roquetas de Mar, Sevilla, Zaragoza, Valencia, que ha sido nuestra estancia más larga, cinco semanas, y donde disfrutamos (y sufrimos) las Fallas, además de homejearnos amenudo con ricos arroces. Siguieron Donosti, Cádiz, Gijón, donde disfrutamos como espectadores, de un inesperado y vivificante concierto de rock'n'roll en el café Dindurra; A Coruña, Logroño, y todas nos han ofrecido un público rendido al espectáculo. Algunos tardan algo más en expresarlo (como le costaría a mi querido Herr Schultz) pero todos coinciden al final de la función, después de ese efecto demoledor, que no descubriré por si alguien todavía no lo ha visto, en ovaciones que nos alimentan el ego y el espíritu. Creo que de los espectáculos musicales en los que he estado, y son ya unos cuantos, este es el que más carga dramática ofrece al espectador. Esa especie de "montaña rusa de sentimientos" que es el segundo acto. A veces pienso en el viaje de Fantine en Los Miserables o de Eponine, o los estudiantes en la barricada... Tan parecido y tan distinto.

Si tuviera que destacar un momento, a nivel artístico, de esta gira os diría que el estreno de Pepa Lucas como Sally Bowles en Valencia fue espectacular. No sólo es una espléndida cantante, si no que sirvió el personaje y su drama de una forma absolutamente convincente. Gran artista para este género, que seguro va a tener un futuro brillante en La Gran Vía, me emocionó totalmente en su debut, y demostró que, en contra de esta moda de actores que apenas cantan -y gritan- o cantantes sin fondo dramático, el Musical debe tratarse como un género mucho más complejo, y hay que ser tan cantante como actor, al cien por cien, y ambas facetas a la vez. Y quizá más que ambas.

Como os decía en la primera entrada de este diario, una gira así son muchas horas de autobús y de tren. Muchas horas en habitaciones de hotel, despertando a veces con la extraña sensación de no saber dónde estás... Hoy estamos en Alicante, segunda semana de nuestras funciones en esta ciudad. Como siempre, aprovecho para pasear por sus calles, por la Explanada; tomar un vaso de horchata en Peret, una cita ineludible al estar aquí; una buena caminata por la Costa y llegar hasta la Albufereta, ¡qué de recuerdos!. Cuántos veranos de mi niñez pasé en estas playas; San Juan, El Postiguet, con mis padres y mis queridos primos José Enrique, Juan y Sonia. Si hay una constante en este vaivén por las ciudades de España, es que en todas vuelvo a encontrarme lugares queridos, que de alguna manera forman parte de mi vida. Hay un momento en el que llego a preguntarme, no dónde, si no cuándo estoy. Quizá me he dejado llevar por la esquizofrenia propia de los actores, eso dicen, ¿no?.

Quedan dos plazas por delante, Vitoria y Las Palmas de Gran Canaria. Después del verano Cabaret recalará una temporada en Barcelona, pero eso, a día de hoy, es un futuro incierto para mí; quizá haya otros proyectos en otros teatros. De este título, de esta temporada y de esta gira me llevo el enorme respeto y admiración al trabajo de mis compañeros. A todos y cada uno, por el amor y cuidado con el que han llevado esta función durante más de quinientas representaciones. Cristina Castaño, María Adamuz, Dulcinea Juárez, Diana Roig, Teresa Abarca, Pepa Lucas, Marta Ribera, Amparo Saizar, Sarah Schielke, Gara Roda, Kristina Alonso, Luciana da Nícola, Michelle Marier, María Hinojosa, Támara Suárez, Viviana Camino, María Reina, Lorena de Orte, Marina Marín, Ana Escrivá, Ariana Bruguera, Edu Soto, Armando Pita, José Carlos Campos, Alejandro Vera, Dani Muriel, Alejandro Tous, Victor Díaz, Carlos Benito, Ángel Padilla, Fernando Samper, Manu Rodríguez, Pedro Martell, José Félix Romero, Oriol Anglada, Bernat Mestre, Álvaro Puertas y Xabi Nogales. Sin olvidarme, por supuesto de Federico Barrios, Pablo Maximiliano, Raúl Patiño y la visión de Jaime Azpilicueta. Seguro que nos encontraremos en más teatros y en más musicales.

Ha pasado muy rápido el tiempo desde aquel agosto de hace dos años que nos pusimos a ensayar esta nueva producción. Demasiado rápido. La gira ha sido apenas un suspiro pero deja una indeleble marca en mi memoria. Los viajes dan para mucha literatura y mucha música. En este momento, en la radio de la cafetería donde me encuentro esperando para entrar al teatro, suena Sultans of Swing, de Dire Straits, y no me cabe duda que, de alguna forma, es un buen presagio. Siempre que suena esta canción sucede algo bueno en mi vida; eso creo, es más, estoy seguro. El teléfono sonará de un momento a otro, y me darán las noticias que tanto espero.

"And then the man he steps right up to the microphone
and says at last just as the time bell rings
Goodnight, now it's time to go home
and he makes it fast with one more thing
we are the sultans
we are the sultans of swing" 

Hasta siempre.

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