Bienvenidos

Bienvenidos

martes, 2 de agosto de 2016

Soneto IV

Tus manos entre rosas las confundo;
de tu aliento imagino su fragancia
y en su roja y encendida elegancia
veo pliegues de tu encendido mundo.

Espinas te protegen de la airada
emoción que a tu jardín me lleva.
La pasión que el alma me subleva
al perder tu mirar de mi mirada.

Jardinero voy a ser para cuidarte.
Regaré la tierra que te anida
algún día claro, en primavera.

Y los pétalos que pueda robarte,
los que el invierno arranque en su venida,
serán hojas del libro de mi espera.

No hay comentarios: